Compositor de música para televisión

Un programa diario necesita música que aguante cien emisiones sin que nadie la odie.

En qué consiste

Cabeceras, sintonías, cortinillas y librerías de programa: la música que da identidad a un formato y que, sobre todo, tiene que funcionar a volumen de salón, con voces encima y durante temporadas enteras.

Con los compositores de Reseda Estudio hemos hecho la música original de las diez temporadas de La isla de las tentaciones —con álbum de banda sonora publicado—, además de La noche de Aimar en laSexta, Me meto en un jardín en La 2, ¡Vaya Vacaciones! o Te falta un viaje. También rebrandings de cadena, como el de FDF.

Un formato de televisión no se resuelve con una pieza: se resuelve con un sistema. Un tema reconocible, sus variantes por bloque y una librería suficiente para que realización tenga con qué montar cada noche sin repetirse.

Qué se entrega

Algunos ejemplos

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Preguntas frecuentes

¿Qué incluye la música de un programa de televisión?
Normalmente la cabecera, una o varias sintonías, las cortinillas de entrada y salida de bloque y una librería de música de programa que realización pueda usar episodio a episodio. Cuántas piezas hacen falta depende del formato: un diario consume muchísimo más que un semanal.
¿Se puede ampliar la música cuando el programa renueva temporada?
Sí, y es lo habitual. En La isla de las tentaciones llevamos diez temporadas ampliando la librería y haciendo evolucionar los temas sin romper lo que el espectador ya reconoce. Se planifica como una continuación, no como un encargo nuevo cada año.
¿Cómo se cobran los derechos de la música de televisión?
Por un lado está el encargo de composición y producción; por otro, los derechos de autor que genera la emisión, que se liquidan a través de la entidad de gestión con las cue sheets que entrega la productora. Son dos cosas distintas y conviene tenerlas claras desde el contrato.
¿La música de un reality se compone distinto?
Sí. En un formato de realidad la música lleva buena parte del relato: marca quién miente, cuándo se rompe algo y cuándo hay que respirar. Se escribe pensando en el montaje que vendrá, no sobre imagen cerrada, y por eso hace falta una librería amplia y muy bien organizada.

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